Entrevista de Antonio Rubio

Publicada ayer y hoy en sendas partes en El Mundo la entrevista a Rosa (la que nos dicen que fue mujer de El Chino) por parte de Antonio Rubio. La verdad es que no tiene desperdicio, porque es una continua contradicción y muchas cosas quedan en el aire inexplicablemente.
Sobre la misma, se hace LdP algunas importantes reflexiones en su bitácora:

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Entrevista con Rosa

25 de Marzo de 2008 - 14:41:58 - Luis del Pino

Ha publicado Antonio Rubio en El Mundo una entrevista en dos partes con Rosa, la supuesta viuda del supuesto suicida de Leganés supuestamente llamado Jamal Ahmidan y falsamente apodado El Chino.

Periodísticamente hablando, la entrevista tiene el máximo interés y es obligado felicitar al periodista y al periódico por la exclusiva. Pero lo que no hay por dónde coger es el propio contenido de las declaraciones de la buena señora.

Entraremos en el análisis detallado de la entrevista en un artículo que estoy preparando y que publicaremos en breve en Libertad Digital, porque son tantos los despropósitos contenidos en las declaraciones de la supuesta viuda que ese análisis excede con mucho el espacio disponible en un hilo del blog.

Pero hay un aspecto que merece la pena comentar sin más dilación y es el de la supuesta conversación telefónica que la supuesta viuda mantuvo con Jamal Ahmidan en la tarde del tres de abril.

¿Podríamos saber a través de qué teléfono mantuvieron esa conversación Jamal Ahmidan y su supuesta viuda?

Porque, como ya hemos dicho en infinidad de ocasiones, a la hora de describir las llamadas supuestamente efectuadas por los supuestos suicidas en la tarde del 3 de abril de 2004, tanto los informes policiales, como los autos del juez Del Olmo, como la propia sentencia del 11-M mencionan sólo tres números de teléfono desde los que esas llamadas se efectuaron (uno de los cuales, como sabemos, seguía activo después de la explosión del piso). Y en ninguno de esos tres teléfonos consta ninguna llamada ni al teléfono fijo ni a ninguno de los móviles de la supuesta viuda de El Chino en la tarde del 3 de abril.

Así que repito la pregunta: ¿desde qué teléfono se supone que la llamó su supuesto marido?

Toda la entrevista no es otra cosa, por parte de la entrevistada, que un intento de volver a colarnos la misma milonga de siempre: que un tal Jamal Ahmidan (que nadie sabe quién es) organizó los atentados (no se sabe cómo), pero que a lo mejor colaboró con Jamal alguna otra persona u organización (a la cual nunca se identifica). La misma intoxicación de siempre. Aunque esta vez con una infinidad mucho mayor de incoherencias, tantas que la entrevistada entra (como tendremos oportunidad de ver en el artículo) en llamativas contradicciones con lo que declaró en el juicio, lo cual cae directamente dentro de la figura penal del perjurio.

Puestos a preguntar a la desconsolada viuda, yo le haría dos preguntas. ¿Cuándo se supone que ha dicho usted la verdad: en el juicio, en las declaraciones efectuadas ante el juez Del Olmo, en las diversas entrevistas periodísticas que ha concedido o ninguna de las veces? ¿Y podríamos saber quién le dicta a usted sus cambiantes declaraciones?

P.D.: De vez en cuando, alguno de los blogueros se descuelga con uno de esos mensajes antológicos que a uno le dan ganas de enmarcar. Es el caso, por ejemplo, del mensaje 200 del hilo anterior, escrito por Pravda. Creo que no se puede expresar mejor la sensación de hastío que produce tanto cuento chino sobre El Chino.

Donde el mensaje 200 es:

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Juer, Picquart, es que no te enteras.El Chino es el religiosísimo islamista que monta un puticlub con un ex monje mercedario, conociendo, del tirón, a un peligroso terrorista del GIA argelino, grupo que no es argelino, sino más bién marroquí para desestabilizar Argelia.

Es el tío ese del que has visto las fotos cienes y cienes de veces pero que hoy, sin saber a cuento de qué, nos viene su mujer (que no sabemos si lo fue) a darnos las fotos de otro tío que se parece al que conocemos como un huevo a una castaña.

El Chino es un Khamal Ahbar a la ibérica que viste de blanco pero en la intimidad, cuando nadie lo ve. El mismo que se mete farlopa hasta decir basta y trafica con hachís o con explosivos según lo dé el día.

El Chino es un tío que no lleva gafas y, por eso, siempre lleva gafas en las fotos. Es un tío que aparece como un “usa” de otro tío argelino aunque no es el mismo número de referencia ordinal en la base de datos de la policía.

El Chino es uno y trino. El Chino es como Bruce Lee que, cuando quiere es roca o es agua. Be water my friend.

El Chino es la entropía, es la musa de los enajenados, la clave de la balanza, el néctar de la mandrágora.

El Chino es, en definitiva, todo y nada. Si miras sin complejos en tu interior sabrás qué es él Chino. El Chino…, eres tú.

http://www.youtube.com/watch?v=2PsbT9r51PM

Perdón por la paranoia. Es que me he fumado un “petas” para ver si entiendía lo de la Jamala… pero ni por esas. :)

Hasta mañana

Enviado por pravda el día 24 de Marzo de 2008 a las 20:08 (#200)

Excelente la participación de los usuarios, siempre aportando datos que pueden caer en el olvido.

Programa 26/03/08

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