Archivos para Tribus

Guerrilla Urbana (III)

Posteado en 1 con etiquetas, sobre 24 Noviembre, 2007 por P.J. O'Harrigan

Para algunos, que les hace falta: Artículo de J.A. Martínez-Abarca.

Guerrilla Urbana II

Posteado en 1 con etiquetas, sobre 16 Noviembre, 2007 por P.J. O'Harrigan

Estos días publica tanto El Mundo como el ABC artículos relativos al asesinato de Legazpi. Parece ser que las cosas no están tan claras como quieren mostrarlo los grupos “antifascistas”. Lo ideal sería que se mostrara el vídeo de la cámara de seguridad del vagón de metro.

Según dicen, el navajero no tiene relación con ningún tipo de organización fascista (?). Es posible pero improbable… o no. También parecen coincidir todos los testigos en que el asesino iba solo. Y esto es algo que no se puede entender desde la visión de la experiencia. Estos cerdos (tanto fascistas como antifas) siempre van en piaras. Cuando van solos por la calle (porque tienen que hacer vida normal como todos) van con la cabeza gacha, paso ligero y mirada nerviosa.

Por eso digo, es muy extraño que un individuo solitario en el metro busque pelea con un grupo de la banda opuesta. O es retrasado, o iba bajo algún tipo de sustancia estupefaciente, ó, no nos han contado toda la verdad. Porque… si nos fijamos, este tema ya ha pasado. En los mass-media no se ha vuelto a hablar de ello. Tampoco sabemos nada o casi nada sobre el navajero.

Como dijo una vez un tipo: “los periodistas sabemos la mitad de la verdad y los ciudadanos la mitad de la mitad”.

No obstante, desde grupos de extrema izquierda hay convocadas concentraciones para estos días en memoria de Carlos “El Pollo”.

Anoche atacaron (no está claro quién, aunque todo apunta en un dirección) en Vigo la sede de la COPE. Que yo ni defiendo a la emisora, ni la dejo de defender. Por lo general, a mi la Iglesia me la trae bastante floja. Pero no estoy de acuerdo en destrozar a pedradas el lugar de trabajo de periodistas. A quien no le guste las dos o tres verdades que dicen en ella, que no la escuche. Más fácil, imposible.

Me hace gracia ver lo que estos grupos llevan en su ridícula e infeliz estética. Unos llevan swastikas y otros un muñequito destrozando la swastika. Unos porque son unos niñatos inmaduros que luchan por el regreso de un IV Reich, sin saber lo que ello conllevaría. Y los otros porque, siendo igual de niñatos inmaduros que los primeros, ven nazis, neonazis y fascistas por todos sitios.

A todos ellos:

Os debe quedar bien claro que si vuestra vida ha sido una mierda y lo sigue siendo, el resto no tenemos la culpa. Si os han dado una paliza por jugar con fuego, vosotros lo habéis buscado. Si tus padres se separaron, tranquilo, porque no fue por ti, sino porque ellos no se soportaban, pero tú has elegido el camino de la violencia resentida, de la venganza vergonzosa. Si tú, golfa, te has quedado preñada a los 16 años y tus padres no te quieren ni ver, empieza a pensar que tú eres el problema y no los demás.

Y así podría seguir, con casos y casos que he vivido en primera persona… una pena, pero como dice el refrán… el tiempo lo cura todo… en este caso, la edad.

Guerrilla Urbana

Posteado en 1 con etiquetas, sobre 14 Noviembre, 2007 por P.J. O'Harrigan

El sábado fue asesinado un chaval de 16 años en el metro de Madrid por, al parecer, un soldado profesional de 24.

El chaval, perteneciente al “movimiento” antifascista (como les gusta auto proclamarse) fue apuñalado a través de las costillas y la hoja le alcanzó el corazón. El agresor (o presunto, que está de moda) acudía supuestamente a una manifestación autorizada convocada por Democracia Nacional (un partido político que provoca vergüenza ajena).

El grupo de “El Pollo”, (antifascistas, antisistema, anti todo…), se dirigían a la misma manifestación con ánimo de enfrentarse a los asistentes.

Desde de la visión de la experiencia, puedo asegurar que ambos grupos (antifascistas y fascistas) son lo mismo. La única diferencia que los separa tanto que llegan a tocarse, es la ideología. Una ideología radicalizada. Una ideología sustentada en la violencia. Una ideología utilizada como exteriorización del odio que sienten hacia todos y hacia ellos mismos. A través de la violencia “justificada” pagan sus problemas, que a menudo son diversos. Jóvenes desarraigados, procedentes de familias (en su mayoría) desestructuradas, muchos de ellos son chavales con trastornos mentales no diagnosticados que les impiden desarrollarse como personas y les facilita el desarrollo como animales.

Estos chavales, por suerte, se hacen mayores y maduran (no todos, claro). Una vez que se dan cuenta de lo que realmente es la vida, abandonan paulatinamente estos grupos violentos.

El problema es que se encuentran perdidos. Se encuentran estancados en un mar de dudas. Y dicen aborrecer el fascismo (que básicamente se caracterizó por perseguir y asesinar a quienes pensaban de forma distinta) aplicando el mismo sistema. No es ya que sólo odien a sus homólogos nazis, es que también odian a cualquier persona que haya sabido ganarse la vida. Esto se llama complejo de inferioridad.

Y alguien se podrá preguntar: ¿Con 16 años se puede luchar hasta la muerte por una “causa”? Yo lo dudo mucho. Por muy espabilados que nos encontremos ahora a los niños, hasta los 25 años no madurarán. Lo más preocupante es que cada vez noto que el segmento va aumentando.

Pero esta “causa” ya desapareció con la llegada de la democracia. ¿Qué sentido tiene anhelar el fascismo o el comunismo? Ambos regímenes se destacan a lo largo de la Historia por el aniquilamiento del adversario de la forma más brutal. Esta “causa” tan sólo se encuentra en estos grupos, que en un atisbo de dar sentido a sus vidas, pregonan a través de patadas en la cabeza sus fantasiosos ideales.

Lo que en su día surgió como un movimiento en pro de los derechos básicos del ser humano, a partir de la segunda mitad del siglo XX se ha convertido en una variante del fascismo. Menos aún, en bandas de sicarios que se empeñan en revivir la Guerra Civil española, intentando destruir el estado de bienestar del que no disfrutaba este país desde hace décadas.

Por supuesto, estoy en contra de cualquier tipo de agresión violenta y críemenes contra ideologías opuestas y el asesino de este chaval tendrá que dar con sus huesos en prisión. Pero no olvidemos que toda acción tiene un desenlace. Es muy simple: una relación Causa-Efecto.

Y es que… quien juega con fuego, acaba quemándose…